Cuando quieras dirigirte a una persona con hipoacusia, si ella no te está prestando atención, tócala levemente en el hombro.

Cuando estés conversando cerca de una persona con hipoacusia, habla de manera clara pronunciando bien las palabras, no de manera exagerada y a un ritmo normal, a no ser que te pida que lo hagas más lento y fuerte.

Habla directamente con la persona, no al lado o atrás de ella.

Haz que tu boca sea bien visible. No hagas ademanes o te tapes la boca, esto imposibilita la lectura labial.

Mientras estés conversando, mantén siempre el contacto visual. Si desvías la visa, la persona puede pensar que la conversación se terminó.

En el caso de una persona sorda, si fuera necesario comunícate a través del lenguaje no verbal. Lo importante es comunicarse. Sin embargo será mejor si puedes hacer uso de un intérprete de Lengua de Señas Mexicanas (LSM).

Cuando la persona sorda este acompañada de un intérprete de LSM, dirígete a la persona sorda y no al intérprete.

Sé expresivo al hablar. Como las personas sordas no pueden oír cambios en el tono de la voz que indican sentimientos de alegría, tristeza, sarcasmo o seriedad, las expresiones faciales, los gestos y los movimientos de tu cuerpo serán excelentes indicaciones de lo que quieres decir.