Al conversar por mucho tiempo con una persona que usa silla de ruedas, recuerda sentarte para que tú y ella queden con los ojos al mismo nivel.

Nunca muevas la silla de ruedas u otro elemento de apoyo sin antes pedir permiso a la persona.

Cuando empujes a una persona sentada en una silla de ruedas y pares a conversar con alguien; acuérdate de girar la silla de frente para que la persona también pueda participar en la conversación.

Evita las rutas que tengan más de un escalón, no es digno cargar a una persona en silla de ruedas por una escalera, además de que tanto ella como las personas que se ofrezcan a ayudarla pueden lastimarse.

Si acompañas a una persona con discapacidad que camina despacio, con auxilio o no de aparatos y bastones, procura ir al ritmo de ella.

Si presencias una caída de una persona con discapacidad, ofrece ayuda inmediatamente. Pero nunca ayudes sin preguntar cómo debes hacerlo.

Una persona con parálisis cerebral puede tener dificultades para caminar, puede hacer movimientos involuntarios con piernas y brazos y puede presentar expresiones específicas en el rostro. No te intimides con esto, actúa naturalmente.

Trata a la persona de acuerdo a su edad cronológica.

Es muy importante respetar el ritmo de la persona con parálisis cerebral, normalmente es más lenta en lo que hace, como hablar, andar, tomar cosas.