Las personas con discapacidad intelectual pueden tener limitaciones en la comunicación; utilizar un lenguaje sencillo y claro, instrucciones cortas y ejemplos son de gran utilidad.

No es necesario que levantes la voz.

A las personas con discapacidad intelectual les puede costar más trabajo entender, la mejor forma de ayudar es siendo amable y utilizando un lenguaje concreto

Los tiempos de las personas con discapacidad intelectual son distintos, aprende a respetarlos.

Siempre y en primer lugar hay que preguntar a la persona con discapacidad intelectual lo que desea.

Trátalas de acuerdo a su edad cronológica, es decir, no le hables de forma infantil.

Limita la ayuda a lo necesario, procurando así que la persona con discapacidad intelectual se desenvuelva sola en el resto de las actividades.

Las personas con discapacidad intelectual dependen de la rutina para desenvolverse en las actividades cotidianas, un cambio en el entorno puede requerir una atención y periodo de adaptación específico.